Renée Lafont - la historia

Renée Charlotte Amélie Lafont fue una ciudadana francesa nacida el 4 de noviembre de 1877 en la ciudad de Amiens, al norte de Francia. Toda una intelectual de principios del siglo XX conocida por su hispanofilia. Traductora, escritora y periodista, a su currículo se añadía el dominio de varios idiomas además del francés: alemán, inglés, italiano, español, griego antiguo y latín clásico. Hija de una familia acomodada de finales del siglo XIX, Renée se licenció en Letras en una época en que pocas mujeres estudiaban en la universidad. La pasión por España, probablemente, se la contagió su padre, Charles Marie Lafont, profesor de Letras clásicas y retórica; también él un entusiasta hispanista.

La ilustre hispanista

Renée publicó al menos dos novelas, “L'Appel de la mer” en 1910 (traducida al español) y “Les Forçats de la volupté” en 1924. No obstante su carrera literaria se destaca sobretodo por la traducción de obras de autores españoles como Vicente Blasco Ibáñez o Alberto Insúa. En la segunda década del siglo XX Lafont aparece en varias publicaciones españolas que se refieren a ella como la “ilustre escritora” o la “culta hispanófila y escritora francesa”. A pesar de la notoriedad, su nombre se evapora con el tiempo y la ilustre intelectual se convierte en desconocida.

Desaparecida en la Salud

Renée Lafont murió en Córdoba el 1 de septiembre de 1936, en plena Guerra Civil. Fue olvidada por sus compatriotas franceses, que nada hicieron para recuperar su cuerpo, y por sus admiradores españoles. Sólo en el siglo XXI se volvió a hablar de la traductora francesa. Transcurría el año 2004 cuando Patricio Hidalgo Luque encontraba su nombre en un documento, por casualidad. Ese día el coronel farmacéutico e “investigador aficionado” revisaba los libros de defunción del Registro Civil de Córdoba, buscando datos sobre los bombardeos republicanos sobre la ciudad, cuando se topó con “una inscripción” que le pareció “muy extraña”. Una partida de defunción con fecha de 12 de noviembre de 1936 con el nombre Renée Lafont.

El escrito revelaba que la ciudadana francesa había fallecido en Córdoba “desconociéndose en qué lugar” el día 1 de septiembre de 1936 “a consecuencia de anemia aguda por hemorragia consecutiva a heridas recibidas”. Este tipo de eufemismos es conocido por los estudiosos de los archivos de la Guerra; muchas veces se pueden traducir simplemente con la palabra fusilamiento. Por esa razón el coronel anotó los detalles de aquel documento esperando aclarar algún día lo sucedido con aquella persona, una vez que no pudo evitar plantearse algunas cuestiones:

  • ¿Por qué no se sabía quién era la francesa?
  • ¿Por qué se ignoraba el lugar del fallecimiento y el cementerio donde fue sepultada?
  • ¿Por qué había un lapso de tiempo de más de dos meses entre la muerte y la inscripción de la misma?

Algunas de las respuestas las obtuvo ese mismo año, al conocer a D. Luis de la Fuente Román que en julio de 1936 estaba a punto de terminar el servicio militar, en Córdoba, en el Regimiento de Artillería Pesada. El inicio de la guerra le había impedido dejar el ejército y, la noche en que Renée murió, Román se encontraba en la rotonda de la Victoria “agregado a la dotación de un antiaéreo de 20mm”. En un momento determinado, los sirvientes de la pieza de artillería vieron pasar un camión con presos. Estos, al percatarse que el conductor los conducía al cementerio de la Salud empezaron a gritar intuyendo su fatal destino.

En ese momento de alboroto, una mujer de entre los detenidos se tiró del camión sin lograr la fuga; la subieron de vuelta al vehículo que siguió rumbo al cementerio, a escasas centenas de metros de la rotonda de la glorieta. “Poco después se oyeron las descargas”, cuenta Hidalgo en su publicación El Caso Renée Lafont.

En esas fechas los detenidos eran “ajusticiados” en la tapia norte del camposanto, una ubicación conocida como Arroyo del Moro que se avista de la rotonda de la Victoria. D. Luis aseguró a Hidalgo que la mujer fusilada esa noche era francesa porque lo “oyó comentar en el cuartel la mañana siguiente”.

La detención en las Cumbres

Buscando en la prensa de la época, Hidalgo encontró varias noticias sobre la detención de Renée Lafont. Según los periódicos locales La Voz de Córdoba, El Defensor de Córdoba y Guión, Renée fue capturada cerca de la línea de frente sublevada, situada en el paraje de Las Cumbres, a unos 20 kilómetros de Córdoba. El historial de la 5ª Batería del Regimiento de Artillería Pesada nº1 describe lo ocurrido con más detalles que la prensa. Cuenta el relato que el día 29 de agosto de 1936, “a las 11 horas”, un “coche ligero” se acercó a la “posición de las Cumbres” por la antigua carretera Madrid-Cádiz “procedente de campo enemigo”. Los ocupantes del vehículo, “tres individuos”, habían entrado en campo hostil sin darse cuenta y, al comprender su situación, detienen el coche abrigándose en “una alcantarilla”. Momentos después salen del refugio, intentando emprender la huída, pero les disparan y “contestan con tiros de pistola, echándose a tierra”. Dos de ellos logran fugarse a pie, abandonando “el coche ligero” que es capturado por los militares sublevados momentos después. Cerca del vehículo encuentran y detienen a un “individuo que quedó en tierra, (...) herido en una rodilla, y ser mujer de más de 50 años”. La mujer era Renée Lafont y fue “conducida - incomunicada - a Córdoba”, según el historial de la 5ª Batería.

Quedan por conocer muchos detalles sobre lo ocurrido. En particular qué pasó con Lafont entre la mañana de 29 de agosto y el momento en que es conducida a la tapia del cementerio de la Salud, dos días más tarde. Todo indica que fue fusilada. Tenía 58 años.

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